El economista y abogado Cristóbal Garre nos da las claves.
Aprender a emprender es una de las grandes asignaturas pendientes del sistema educativo español. La decisión de montar negocio propio va irremediablemente ligada a la pregunta: ¿cómo lo hago? Y, a pesar de ello, dada la situación económica, cada vez son más quienes se aventuran a cruzar esa barrera -hayan o no respondido a esta pregunta-.
Recurre a un profesional. Es el primer consejo que nos regala el economista y abogado Cristóbal Garre, fundador de Garre Asesores. “Hay infinidad de formas de emprender y cada una tiene sus características”, explica. La más habitual es la del empresario individual o autónomo. “Por simplicidad y por fiscalidad”, recomienda. Poco a poco y a medida que se desarrolle la actividad del negocio, “es posible adaptarlo a una estructura nueva para funcionar”, añade.
Claro, que lo primero no es correr a darse de alta como autónomo. Hay un paso previo. “No hay que darse de alta hasta que no vayan a generarse ingresos”, nos advierte nuestro experto en asesoramiento para emprender. Y para ello, lo primero es poner nuestro producto o servicio a prueba. Es la única forma de saber que puede funcionar.
“Hay un formato de emprendimiento llamado ‘Startup Weekend’. Entre setenta y cien personas forman grupos de trabajo y desarrollan un negocio durante un fin de semana. El viernes entran con una idea y el domingo salen con un proyecto”, cuenta. Es un formato muy útil, según Garre, porque enseña a trabajar equipo, a seleccionar socios y a aceptar que quizá la idea inicial de negocio no era tan brillante. Garre Asesores ha sido patrocinador de este evento y participante. “Ganamos el premio al emprendimiento social con Cycla, una aplicación móvil para localizar a personas con bicicleta y sin trabajo para que pudieran ganar dinero haciendo recados”, recuerda.
Alerta. Absténganse quienes emprenden en buscan de subvención. “La subvención no llega o te cambian los requisitos y tienes que devolverla… no puedes depender de la administración si quieres que tu negocio funcione”, sentencia.
Una vez desarrollado el plan de empresa, “la comunidad es la clave para que el negocio funcione”. He aquí el siguiente paso. Tu mejor ayuda es un contacto, no un dinero”, señala Garre. “Primero son los contactos, que desbloqueen el proyecto. Lo segundo ya es el dinero. De ahí que la comunidad sea clave”. ¿Y cómo se hace comunidad?. Pues apoyándonos en quienes ya conocemos. Pero a su vez, ampliando el círculo mediante relaciones comerciales. Toca recordar el proverbio chino: “el hombre cuya cara no sonríe no debe abrir una tienda”. A sonreír, pues.
En materia de comunidad, el asociacionismo es importante. “Hay que saber a quién acercarse”, advierte Garre. “Yo recomiendo mucho la Asociación de Jóvenes Empresarios”, indica. “Después hay grupos como Rotary Emprende”, señala. “No sólo harás contactos, conocerás a otras personas con los mismos problemas que tu”.
Y sí. Necesitas un asesor. Pero también necesitas conocer su trabajo. “Nada de confianza ciega”, recalca nuestro experto. Porque tu misión es captar clientes y satisfacerles. Preocuparte por invertir lo estrictamente necesario, abrir tu mente para modificar tu proyecto para acercarlo a la demanda, elegir bien a tus socios y repartir correctamente el porcentaje de beneficios. Todo ello, sin dejar de medir la satisfacción de tu cliente. Es el mejor termómetro para saber si tu producto o servicio es útil y si su precio se corresponde con su calidad. Y el último consejo pero más importante: no te olvides de ser feliz mientras tanto.
